Cuando Giulian entró con Sam, el grito general fue
una mezcla de alivio y alegría. Amy corrió y abrazó a su hija.
-
Samantha, no
sabes lo preocupada que estaba
-
Lo siento mamá
Amy se apartó y Danny abrazó a su hermana. Si bien
era cierto que estaba tan contento como todos los demás, en su caso tenía una
enorme necesidad de abrazarla y asegurarse que estaba bien.
-
No vuelvas a
hacerme esto Sam
-
No quise
lastimarte Danny, y espero no haberte hecho daño
-
No me refiero
a eso tonta, sino a que no vuelvas a desaparecer de esa manera
Dan parpadeaba furiosamente para retener las
lágrimas de alivio y cuando le llegó su turno, se acercó a su hija y le sujetó
los hombros.
-
¿Estás bien?
-
Sí papá, y no
sabes lo mucho que te extrañé
Aquello fue más de lo que él pudo soportar, abrazó
a su hija y todas las lágrimas que se había tragado durante aquellos
angustiantes cinco días, rodaron sin control.
Las chicas también expresaron su alegría pero Gail
tan directo como siempre expresó su opinión sin ninguna delicadeza.
-
Hazme el favor
y la próxima vez que el imbécil que tengo por tío, cometa una estupidez, échalo
a él, pero tú quédate exactamente donde yo pueda verte --
pero una vez que la tuvo en brazos, agregó con más suavidad --
Creí que iba morir, de modo que no te atrevas a dejarme nunca ¿está
claro? -- y aunque sus azules ojos sonreían, lo hacían
tras un sospechoso brillo cristalino
Después de eso, Iván se acercó de manera totalmente
opuesta a su hijo.
-
Me alegra que
hayas vuelto a casa linda -- le dijo abrazándola, y agregó -- sabía que estabas segura porque Mael nunca
permitiría que te sucediese nada malo, pero aun así es un alivio tenerte de
vuelta
A pesar de que Jonathan y Alaric estaban igualmente
seguros de que ella estaba bien y protegida, respiraron aliviados al verla
regresar y así se lo hicieron saber.
-
Se los
agradezco mucho, y lamento haberles causado tanta preocupación
-
Bueno, ya no
tenemos nada más qué hacer aquí -- dijo Garlan y miró a Giulian --
sería bueno que recordases que no soy una niñera a tu servicio Cornwall,
así que cuida mejor a tu Niña.
Se dirigía a la puerta sin dedicarle ni una sola
mirada a Sam pero ella lo detuvo.
-
Gracias
Garlan, y de veras lamento que te hayas preocupado tanto
-
No estaba
preocupado Niña -- dijo casi con horror y como si lo estuviese
insultando -- y ahora apártate de mi
camino que tengo cosas más importantes que hacer --
pero ella seguía bloqueándole el paso
-
De acuerdo
gruñón, no estabas preocupado pero igual te agradezco las noches sin dormir y
lo mejor que podrías hacer es irte a descansar
-- y sin previo aviso se
suspendió en las puntas de sus pies y el dio un beso en la mejilla
La cara de Garlan era todo un poema y no se sabía si estaba más abochornado que furioso mientras
los demás, a excepción de Giulian, intentaban sin éxito conservar la seriedad.
-
¡Cornwall,
aparta a esta amenaza de mí!
Pero Sam se apartó por sus propios medios y Garlan
salió como una exhalación, seguido en forma más pausada por Jonathan y Alaric.
Después que los Arzhaelíes se habían marchado, Amy
le dijo a Sam que debía descansar, pero ella quería ver a los niños. Diandra y
Aderyn se despidieron, porque ellas también debían ir por Vladimir y Dreo que
habían estado al cuidado de Anne todos aquellos días y a quienes habían visto
poco.
Los niños corrieron hacia Sam apenas la vieron
entrar, pero Giulian los detuvo antes de que se lanzasen encima de ella.
-
¡Ey! -- los
detuvo -- Con cuidado
-
¿Mami está
enferma? -- preguntó Brendan con cara de susto
-
Por supuesto
que no mis niños -- dijo ella agachándose hasta quedar a la
altura de ellos y los recibió en sus brazos
Brendan hizo muchas preguntas mientras que Elijah
se había limitado a abrazar y besar a su madre para luego mirarla de aquella
forma que a ella le recordaba tanto al padre del chico. Sam se quedó con ellos
mucho más tiempo del que Amy consideró prudente pero cuando llegó la hora de la
comida de los niños, Sam se fue a su habitación.
Después de darse un baño tenía pensado bajar, pero
se encontró con una bandeja en su habitación y Giulian le esperaba para comer.
-
No era
necesario que hicieses subir la comida, yo podía bajar -- le
dijo
-
Al menos por
esta vez compláceme, come aquí y descansa un rato.
-
Giulian he
pasado cinco días… -- pero se detuvo al ver su cara de pena -- de
acuerdo, me quedaré aquí, pero solo por hoy
-
Me conformo
con eso -- le dijo él sonriente
Un rato más tarde entraron Iván y Dan, por sus
caras Sam supo que tramaban algo y aguardó.
-
Bien, ahora
que Samantha está a salvo en casa, es hora de que tú te tomes un descanso --
dijo mirando a Giulian
-
Estoy
perfectamente bien -- dijo este
-
Sí, pero
aparte de todos los huesos rotos que…
-
¡Dan! --
exclamó Iván
-
¿Huesos
rotos? -- preguntó Sam
Habían acordado no decirle nada a Samantha acerca
de la despiadada paliza que le había propinado Mael a Giulian, pero Dan lo
olvidó.
-
No le hagas
caso a tu padre princesa, ya sabes que la cordura no es una característica de
su persona -- dijo Giulian mirándolo mal
-
¡Giulian
Cornwall! -- exclamó ella
-- No intentes engañarme, dime
ahora mismo lo que sucedió
Pero ni él, ni ninguno de los otros dos parecía muy
dispuesto a decirlo, pero Dan recordó que intentar ocultarle algo a Samantha
podía ser muy peligroso, ya que ella ya había demostrado ser capaz de ingresar
a cualquiera e sus mentes sin mayor esfuerzo, así que tomó una rápida decisión.
-
Samantha, lo
que sucede es que… -- comenzó Dan componiendo cara de convincente
pena --
yo apalee a este infeliz
Por fortuna para Dan, ella lo estaba mirando a él,
porque si hubiese estado mirando a Iván o a Giulian, la mentira de Dan se
habría ido al demonio, porque ambos tenían expresión de enorme sorpresa.
-
¡Papá! --
exclamó la chica, y al ver que su mentira había tenido éxito, Dan se lanzó
con todo
-
Me gustaría
decirte que lo siento pero no es así, de alguna manera tiene que aprender
este imbécil a comportarse --
dijo con la mayor convicción
-- Una vez que te marchaste casi
destroza la casa y luego le falto poco para golpear a Danny cuando llegamos y
te habías marchado también, de modo que perdí la paciencia y teniendo en cuenta
que todo era su culpa, o al menos eso creía yo, pues… ya sabes, lo molí a
golpes.
Iván y Giulian habían tenido tiempo de ajustar las
expresiones de sus rostros y ambos recordaron que Dan era uno de los mejores
mentirosos de la historia. Iván no pudo evitar recordar también, las muchas y
muy rebuscadas mentiras que se inventaba el infeliz para terminar con las
novias cuando estaba en la escuela, y lo mejor del asunto era que siempre le
creían.
-
¿Seguro está
bien? --
preguntó Sam acercándose a Giulian pero mirando a Iván
-
Sí, salvo por
unos cuantos huesos rotos como dijo tu padre y la cara hecha una lástima, algo
por lo que no se puede hacer mucho, está perfectamente -- le
dijo él
Pero la verdad era que Giulian había estado
bastante mal. Mael le había destrozado prácticamente todas las costillas, le
había roto ambos brazos y le había ocasionado un severo traumatismo
craneoencefálico cuando lo golpeó en el rostro fracturándole además el tabique
nasal. Y en realidad aunque Iván le prestó la atención primaria, había sido
necesario llevarlo al Hospital donde pasó casi dos días y el primero de ellos
inconsciente. De modo que el informe que le acababa de dar Iván a Sam estaba
enormemente maquillado.
Después de eso, Sam fue la que se empeñó en que
Giulian debía descansar, porque estaba segura que no lo había hecho durante
todos aquellos días.
Una vez que Iván y Dan abandonaron la habitación,
el primero detuvo al segundo.
-
¿Se puede
saber por qué?
-
Vamos Iván, en
primer lugar porque fui yo el que cometió el error de mencionar lo que habíamos
acordado no mencionar. Segundo,
porque el pobre chico solo hizo lo que en principio quería hacer yo, aunque
difícilmente yo le hubiese podido causar el mismo daño. De modo que no vale la
pena que Samantha se disguste con él por eso. Y tercero, y una vez cometido el
error, yo debía repararlo porque se lo debo, no solo estamos aquí gracias a
Mael, sino que tú mismo nos aseguraste que él estaba cuidando de mi hija
Iván lo miró alejarse y pensó que Dan en muchos
aspectos era y sería siempre un niño grande al igual que Giulian, y a veces se
había cuestionado que aquel par tuviese cerebro, pero sin duda les sobraba
corazón.
Esa noche, Sam habló con Iván de nuevo, pero en
esta ocasión para contarle que efectivamente Mael había estado con ella todo el
tiempo y para excusarlo de no haberles avisado porque ella así lo quiso.
-
Ya eso me lo
imaginaba linda, no olvides que yo los he visto crecer y los conozco. Y no
tienes que disculparte, yo entiendo perfectamente todo -- le
aseguró
-
Gracias Iván,
pero ahora me gustaría hablar con él, porque no lo he visto y quiero
agradecerle…
-
Sam, él no
espera que lo hagas, y estará contento solo con saber que estás bien
-
Sé que no lo
espera pero igual yo quiero…
-
Linda, no es
prudente que salgas a esta hora, si realmente quieres agradecérselo, espera a
la próxima vez que lo veas, si intentas ir ahora solo vas a preocuparlo.
Sam terminó por aceptar lo que Iván decía y se fue
a su habitación. En otras circunstancias, él mismo la habría llevado porque
reconocía la justicia de su deseo, pero por ahora, lo que Iván quería era evitarle a Mael el encuentro con
ella, porque a pesar de que se había comportado según lo que cabría esperar de
él, si de algo estaba seguro era de que ahora y una vez que todo se había
resuelto, el pobre chico debía estar
sufriendo los horrores del infierno.
Y como de costumbre Iván estaba en lo cierto,
porque una vez que Mael había visto a Sam marcharse con Giulian, él también se
marchó y lo hizo muy lejos. Se había ido a su tierra, entró al castillo donde
había nacido y aunque dentro de aquellas paredes había pocos recuerdos felices,
en algún momento había sido su hogar. Subió a la que fuese su habitación hasta
el día que los Nemhains habían atacado el Castillo y matado a su padre frente a
sus ojos. Se sentó en la cama y finalmente dio rienda resuelta al dolor sobre
el que había mantenido un férreo control mientras se ocupaba de Samantha.
Después de mucho llorar necesitaba aire, de modo que se transformó y salió.
Vagó por los alrededores, pero aunque las personas solían creer que en su
estado animal no tenía consciencia humana, aquello no era totalmente cierto, no
solo conservaba su consciencia, sino que los sentimientos hacían el mismo daño.
Hasta hacía unas horas su prioridad había sido la seguridad de Samantha
olvidándose por completo de él, una hazaña verdaderamente remarcable teniendo
en cuenta lo que era. El último día que había hablado con ella y cuando había
percibido el latido de la vida que latía en su interior, su sangre se había
revuelto y su instinto lo había impulsado a acabar con aquella vida que ponía
fin a la suya, pero en un insólito y supremo acto de amor, se había sobrepuesto
a su naturaleza y había permanecido sereno. Sin embargo, ahora y una vez lejos
de ella, todo el dolor, la rabia y su salvaje instinto habían emergido sin
control, pero afortunadamente quien pagarían las consecuencias de ello serían
los enemigos naturales de su raza.
Dos días después del regreso de Sam, se reunieron
en casa para cenar. Sam se alegró de ver a sus sobrinos, al igual que a Aelig y
a Lizzy. Anne y Peter no habían podido asistir porque tenían una reunión
oficial con los miembros del Consejo de Estado, pero Gail sostenía que Anne no
quería estar cerca de Dreo, con lo que se ganó un doloroso codazo de Diandra. Mael tampoco fue, porque según Jonathan tenía entrenamiento
nocturno, con lo que Sam no pudo evitar sentirse triste.
Teniendo en cuenta los sucesos recientes y aunque
la mayoría no estaba muy segura de si el tema podía seguir resultando espinoso
o no, Aderyn se decidió a preguntar.
-
¿Cómo te has
sentido Sam? -- y todos se tensaron
-
Perfectamente,
ya te dije que a mí no me ha afectado como a ustedes -- y
comenzó a reír
Aunque estaban contentos de que no hubiese una
reacción adversa, todos la miraban extrañados con excepción de Aderyn que
recordó lo que Sam le había dicho al respecto y se rió también
-
¿De qué se
ríen? --
preguntó Gail
-
Es que…
bueno --
comenzó Sam intentando dejar de reír
-- yo no he tenido ningún
malestar, pero Giulian sí.
El aludido levantó la mirada muy sorprendido y se
preguntó de qué hablaba ella ahora. Todos lo estaban mirando y de pronto Amy
comenzó a reír también.
-
¿Mamá? --
preguntó Danny que estaba tan perdido como los demás
-
Es que
Samantha tiene razón, Giulian ha estado descompuesto todas las mañanas desde hace un tiempo, que es el mismo que
supongo que llevas de embarazo -- concluyó mirando a su hija que asintió
-
Más o menos
tres meses ya -- dijo aún divertida
Giulian hizo un rápido repaso mental del tiempo que
llevaba sintiéndose mal y cuando cayó en la cuenta, enrojeció violentamente
bajo la mirada burlona de los presentes.
-
¡Vaya Giulian! --
exclamó Dan -- No tenía idea de que a los hombres, pudiese sucederles tal
cosa --
dijo acentuando el género
Giulian lo miró con ganas de asesinarlo pero Aderyn
vino en su ayuda, definitivamente esa chica tenía respuesta para todo.
-
No es tan inusual,
Dan --
le dijo -- En realidad el hecho de que un hombre
experimente los malestares del embarazo de su mujer, solo denota la especial
conexión que tiene con ella y con sus sentimientos
Giulian le dio un silencioso agradecimiento a
Aderyn, y sonrió con suficiencia a su amigo.
-
Bueno,
ciertamente no todos los hombres pueden decir y probar, que aman tanto a sus mujeres como yo a la mía
Pero después de salir de eso, a Giulian le tocó
seguir enfrentando las burlas de los demás, porque decididamente Sam no tenía
un espíritu bondadoso.
-
Y eso que aún
no saben la mejor parte -- dijo risueña
-
¿Qué? --
preguntaron todos y aunque los ojos azules la miraban suplicantes, ella
continuó impertérrita
-
Su reacción
cuando le dije que estaba embarazada
-- todos miraban a Giulian y él
deseaba estrangular a Sam
-
¿Qué
dijo? --
preguntó Amy con curiosidad
-
Me habría
encantado ver la cara que puso -- dijo Dan
-
Bueno, en
realidad no dijo mucho y nada inteligible. Murmuró algunas incoherencias y
luego… se desmayó.
Giulian había cerrado los ojos esperando lo
inevitable y la carcajada general no se hizo esperar, mientras él se preguntaba
cómo podía amar tanto a una criatura tan malvada y poco caritativa, pero cuando
los abrió y la vio riendo feliz, se olvidó de cualquier otra consideración y
pensó que si para que ella fuese feliz, él tenía que hacer de payaso, lo haría
gustoso. Sin embargo, sus buenas intenciones no se extendían a los demás.
-
¿En serio te
desmayaste Giulian? -- le preguntó Dan
-
No veo que eso
sea tan gracioso, al menos aun no me he antojado de comer nada extraño y
asqueroso. Recuerdo que cuando Amy estaba embarazada te dio por comer helado de
nueces con coles de Bruselas ¿Lo recuerdas Dan?
-- dijo con toda la malignidad de
la que era capaz, que por cierto era mucha, y Dan paró de reír al escucharlo
porque había olvidado aquello
-
¿Cómo? --
preguntó Danny con cara de asco
-
Es cierto --
dijo Iván -- tu padre se antojaba de cada asquerosidad
como no tienes idea
-
¿Recuerdan
cuando se comió las galletas de chocolate con salsa picante? --
preguntó Amy entre risas al recordar las excentricidades culinarias de
su marido
-
Por
supuesto -- dijo Iván
-- Me llamaste a medianoche
porque el imbécil se estaba muriendo con un dolor de estómago por ello
-
Bueno ya
párenle -- dijo Dan que como todo bromista era buenísimo
para burlarse de los demás pero no toleraba muy bien las bromas en su contra
Pero la cena continuó en la misma tónica. Ya era
muy tarde cuando todos se marcharon muy contentos porque todo había vuelto a la
normalidad.
Una vez en la cama, Sam se había acurrucado en los
brazos de Giulian como lo hacía siempre.
-
Giulian
-
¿Mmm?
-
Sé que fui una tonta y una inconsciente, pero…
-
Ya princesa, olvídalo – dijo él incorporándose un poco para mirarla -- no
hablemos más de eso, lo importante es que estás aquí y que tanto tú como mi
hijo están bien -- dijo acariciándole el abdomen.
Sus labios buscaron los de ella con la necesidad habitual y cómo siempre
su instinto habló más alto que su cordura. Sin embargo, en esta ocasión fue tan
tierno y suave como si temiera que Sam fuera a quebrase entre sus brazos. Mucho
más tarde, antes de que sus cuerpos entrelazados buscaran el descanso, Giulian
encontró el valor y susurró en su oído.
-
¿Princesa, te casarías conmigo?
Sam levantó la cabeza y miró a la profundidad azul de sus ojos.
-
¿Por qué? -- le preguntó
-
Porque te amo princesa
Ella sonrió satisfecha y acercando sus labios a los suyos murmuró:
-
Sí mi amor, cuando tú quieras.
Giulian se
sintió el hombre más feliz del mundo,
porque la vida al fin le sonreía de
nuevo.
En estos 3 ultimos capitulos me has hecho llorar como nunca :(
ResponderEliminarAmo tu historia, no me pierdo ningun capitulo (llego a desesperarme xq me acostumbraste a leerlos a diario) pero no, no mas no consivo la idea de que Mael sufra tanto. Como puede ser tu personaje favorito y hacerlo sufrir al mismo tiempo??? :'(
Nos leemos en el o los proximos capitulos :)
Buen día Keila...
ResponderEliminar:-/ lamento las lágrimas pero por otro lado y en cierta forma me complace, porque eso significa q he logrado transmitir el sentimiento...
mil gracias por eso, no sabes lo mucho q me alegra q haya alguien que "ame" mi historia aparte de mis hijos :-)...
quizá precisamente es q es mi personaje favorito, porque representa todo lo bueno del ser humano y expone de alguna manera q por muy difícil o dura que sea la vida, todavía e posible sonreír y seguir adelante, y por otra parte esa férrea voluntad y maravillosa capacidad de amar :-D...
gracias Keila y nos leemos en el o los siguientes :-D... kisses
p.d. De veras valoro mucho no solo que leas la historia sino q te tomes un minuto para dejarme tu opinión :-D