Una
vez que todos los refugiados que habían solicitado la ayuda de los Arzhaelíes,
durante la persecución desatada por Bastian habían vuelto a sus lugares de
origen, Arx se había convertido en una ciudadela habitada únicamente por
Krigers y Arzhaelíes.
El día
de la ceremonia de juramentación cuando los Douglas llegaron, el sol brillaba y
cuando entraron a los terrenos del Castillo, el hermoso jardín estaba
florecido. Fueron directamente hacia uno de los patios internos donde se
llevarían a cabo los actos.
Como
era temprano aun no habían comenzado las formaciones, de modo que fueron a
buscar a Eowaz mientras los chicos iban en busca de sus compañeros. Cuando Susan vio a Sam, deseaba que la tierra
se la tragase pero Sam caminó directo
hacia ella.
-
Hola Susan
-
Samantha yo…
-
Descuida, estoy perfectamente al tanto de
lo ocurrido y no tienes por qué sentirte culpable, fuiste utilizada, lo que
sucedió no fue tu culpa.
-
Gracias
Después
de eso conversó un rato más con la chica y otros compañeros que se acercaron a
saludarlos y a expresarles su alegría porque estuviese bien y por la aparición
de sus padres. Entre los que se acercaron estaba Paul Aldridge, cosa que la
extrañó sobremanera, porque Paul nunca había
sido especialmente simpático con ninguno de ellos y era uno de los que
aunque no los fastidiaba, sabían que pensaba que no debían haber sido aceptados
siendo tan jóvenes.
Sam
estaba perfectamente bien entrenada en cuanto a cerrar su mente, pero en su
expresión debió notarse su extrañeza.
-
Sé que no me he portado especialmente bien
con ustedes -- dijo Paul
-- pero a lo largo del
entrenamiento pude darme cuenta que tenían perfecto derecho a estar aquí,
porque eran incluso mejores que muchos de nosotros
-
Gracias
-- dijo ella
-
¿Amigos?
-- preguntó el chico extendiendo
su mano y ella sonrió
La
reacción de Danny, Gail y Mael fue casi inmediata, porque en cuanto Sam sonrió
la expresión de Paul cambió drásticamente y todos la conocían perfectamente.
Mael sujetó el brazo de Sam y la apartó mientras que Gail colocaba una mano
sobre el hombro de Paul.
-
Nos alegra mucho saber eso Paul -- y
sin que se diese cuenta lo alejó aun más de Sam
Si el
chico se dio cuenta o no de lo que había sucedido, no dio muestras de ello y
ciertamente no se fijó en la cara de Danny y en que Diandra lo tenía firmemente
sujeto.
-
Tranquilízate Douglas --
dijo una vez que Aldridge se hubo alejado
-
No pueden ir por ahí queriendo matar a
todo el que se le acerque -- agregó Aderyn
-
Es hora de que vayamos al patio principal
para la formación -- dijo Mael con expresión sombría
Todos
se encaminaron hacia allá y efectivamente ya los jefes de cada escuadrón
estaban formando a sus grupos. Una vez que los Krigers estuvieron formados,
hizo su entrada el Cuerpo de Arzhaelíes y en cuanto estuvieron formados éstos,
aparecieron los miembros del Consejo.
-
Quiero dar la bienvenida a los padres y
familiares de los miembros de la Orden que hoy serán ascendidos --
dijo Eowaz -- Sus padres, hijos, hermanos o cónyuges,
adquieren hoy una nueva responsabilidad para con la Orden a la que pertenecen,
pero más importante aún, para con la humanidad a la que estamos destinados a servir.
El grado que hoy alcanzan solo es posible lograrlo por méritos propios, por su
destacada labor, por su desinteresado servicio en bien de nuestra raza y por su
apego a los principios que sustentan nuestras creencias. Hoy tendremos dos
clases de ascenso, los Krigers que alcanzan el grado de Arzhaelíes, y el de los
Arzhaelíes que pasan a formar parte del Consejo
-- hizo una pausa y luego
agregó -- Los Krigers que hoy alcanzan el grado de
Arzhaelíes son diez, por favor señores
-- dijo haciendo una señal a los
miembros del Consejo y estos se pusieron de pie, todos con una Skik y una boina
en las manos -- Señores Berserker Mael, Ditznik Urs, Douglas
Daniel, Douglas Samantha, Gladstone Anthony, McKenzie Aderyn, McKenzie Diandra,
McKenzie Kenneth, Natchzhrer Gail, y Walker Jason
Los
diez se desprendieron de sus escuadrones, subieron las gradas y se formaron
ante los miembros del Consejo, doblaron una rodilla y bajaron las cabezas.
Eowaz colocó la primera Skik e hizo el cambio de boina a Mael, Delos a Urs, Amy
a Danny, Dan a Sam, Dorila a Anthony, Iván a Aderyn y Giulian a Diandra. Luego
Eowaz colocó las de Kenny, Iván la de Gail y Giulian la de Jason. Una vez hecho
esto, los chicos prestaron juramento.
-
Juro
poner mi Gwialen al servicio de la libertad y la justicia, servir a mi Orden,
ser fiel a mis hermanos y proteger a mi raza.
A la
voz de mando de Eowaz se pusieron de pie, se volvieron, levantaron sus Gwialen
al igual que las de todos los Krigers y Arzhaelíes, y de nuevo a la voz de
mando de Eowaz todos los miembros de la Orden repitieron
-
Fidelidad,
Justicia y Libertad
Una
vez hecho esto, los nuevos Arzhaelíes recibieron el aplauso de sus compañeros,
bajaron incorporándose a la formación de los Arzhaelíes, y Eowaz volvió a
dirigirse a los presentes.
-
Los miembros del Cuerpo de Arzhaelíes que
pasan a formar parte del Consejo, adquieren una responsabilidad aun mayor,
porque sobre nuestros hombros descansa la toma de decisiones en beneficio de
toda la Orden, de los valores y de la comunidad a la que servimos. Son
compañeros que tienen una dilatada trayectoria, han prestado algún servicio en
pro del bien común, o han llevado a cabo algún acto de naturaleza heroica.
Ellos son: Clemmens Daira, Desmond Waleska, Dubois Philip, Gailard Alaric,
Haider Armel, McEwan Garlan, McKenzie
Jonathan y un nombramiento del que nos sentimos especialmente orgullosos,
porque recae sobre un miembro de la Orden que ha demostrado a pesar de su
juventud, ser no solo merecedor de ello, sino que por su valor, entrega y
espíritu de sacrificio se ha hecho acreedor de nuestro agradecimiento y
admiración. Agradezco subir hasta acá, al señor Mael Berserker.
Si
hubiese un medidor de emoción en aquel momento habría rebasado todos los límites.
Los chicos miraban a Mael con franca admiración y orgullo, y las chicas con
abundantes y emocionadas lágrimas. No obstante, Elar que era la que estaba al
lado de Mael, lo empujó porque él parecía haberse quedado de piedra.
Subió
las gradas de nuevo y se colocó al lado de Jonathan, y al igual que los demás
dobló la rodilla a tierra y bajó la cabeza. En este caso, solo había cambio de
boina, por la que lucía el emblema de la Orden. Eowaz colocó la de Daira, Delos
la de Waleska, Dorila la de Philip, Amy la de Alaric, Dan la de Armel, Giulian
la de Garlan e Iván la de Jonathan y con desmedido orgullo la de Mael. Una vez
hecho esto, los nuevos miembros prestaron el juramento.
-
Juro
anteponer los intereses de mi raza, de mis hermanos y de mi Orden a los
propios, juro consagrar mi vida a los valores que honramos, a la libertad que
defendemos y al servicio en bien de la humanidad.
Después
de esto se pusieron de pie y fueron ovacionados por sus compañeros, para luego
ocupar sus lugares en el estrado, pero en cuanto tomaron asiento y Eowaz se
dirigía nuevamente a la multitud, Iván se dirigió a Mael.
-
Sal de prisa, ya le envié un mensaje a
Sam, y Crappy los espera con Elijah
-- le dijo
De
modo que él bajó por la parte de atrás y fue a reunirse con Sam que apenas lo
vio se lanzó en sus brazos.
-
Sin duda nadie lo merecía más que tú
-
Gracias
Nena
Pero
no pudieron hablar mucho más porque ya Eowaz estaba dando la bienvenida a su
hijo, de modo que se colocaron en la entrada y en cuanto terminó de pronunciar
el nombre de Elijah y se abrió el pasillo entre los Krigers, ellos avanzaron
con el niño en brazos.
Para
muchos de los presentes que no sabían lo que había ocurrido, aquello fue una
enorme sorpresa. Cuando llegaron hasta donde estaba Eowaz, Iván y Garlan que
eran los que estaban dirigiendo, ordenaron elevar las Gwialen.
-
Elijah Daniel Berserker Douglas, por
derecho de sangre a partir de hoy todos los miembros de La Orden Arzhaelí nos
comprometemos a velar por tu seguridad hasta tu mayoría de edad
-
¡Arzhaelíes y Krigers, Gwialen al
frente! -- ordenó Iván, y todos obedecieron --
¡Repitan después de mí! Elijah Daniel Berserker Douglas, yo como
miembro de La Orden Arzhaelí, juro con mi propia vida proteger la tuya, y si
así no lo hiciere, recibiré el castigo correspondiente por el incumplimiento de
este sagrado juramento.
-
Jonathan y Aderyn McKenzie, acérquense
por favor -- llamó Eowaz
Sam
colocó a Elijah en brazos de sus padrinos y se efectuó la ceremonia del
bautizo, después de lo cual los hermanos dieron un beso en la frente al niño y
se lo devolvieron a sus padres, con lo que dieron fin a los actos.
Los
chicos por fin pudieron correr hacia Mael a abrazarlo y felicitarlo. Los
Douglas también se acercaron en compañía de Iván y de Giulian, y luego de un
rato los compañeros de promoción, algunos con sinceros deseos de felicitarlos y
otros por la curiosidad, pero éstos fueron despachados casi antes de llegar.
Algo
retiradas de allí conversaba Laria con otras compañeras y la chica miraba con
rencor a Samantha. Laria nunca le había tenido buena voluntad, porque la culpaba
de su fracaso con Giulian y ahora veía muy injusto ese ascenso.
-
Te estás portando de manera infantil
Laria --
le dijo una de sus compañeras
-- somos Krigers y no nos asiste
el derecho de discutir las decisiones del Consejo.
-
Mira quienes lo integran y dime si no es
sospechoso
-
¿Sabes que podrían expulsarte de la
Orden, si te escuchan?
-
Aparte de que ese no es el espíritu que
debe animar a un miembro de la Orden, Laria. Deja a Samantha Douglas en paz.
Las
chicas se alejaron una vez que le dijeron aquello pero Laria seguía mirando a
Sam hasta que sintió una presencia a sus espaldas.
-
Yo en tu lugar escucharía los consejos,
Laria --
dijo una voz y ella se volvió encontrándose con los ojos de Garlan -- Y
te conviene hacerte a la idea de que Samantha Douglas ahora es una
Arzhaelí a quien debes respeto y
obediencia
Garlan
le dio la espalda y se alejó hacia donde estaban sus padres dejando a Laria con
un pésimo humor. Aquel individuo le había hecho la vida miserable durante su
entrenamiento como aspirante y cada vez que se lo encontraba se le revolvía el
estómago, pero que encima defendiera a aquel portento de arrogancia, era más de
lo que podía soportar. Solo esperaba que no la asignaran a ninguna misión con
ella.
Durante
el primer mes de actividades los Arzhaelíes estuvieron sumamente ocupados. La
caza y captura de los Nemhain fugados, les
estaba tomado algo de tiempo. Mael fue enviado junto con su grupo a Noruega y
algunos otros países nórdicos, ya que era su lugar de origen y lo conocía bien,
aparte de tener un perfecto dominio del idioma. Giulian quiso ir con ellos pero
su trabajo y el de Dan estaba más ligado al mundo Firbolg y allí había mucho
por hacer, de modo que no le quedó más alternativa que obedecer.
Sin
embargo, para el cumpleaños de Brendan todos pudieron estar en casa unos días
antes. Como habían tenido que partir casi inmediatamente después de la
ceremonia y Dan quería celebrar el ascenso de los chicos, decidieron hacerlo el
día del cumpleaños de Brendan.
Esa
mañana Giulian se levantó temprano y se dirigió a la habitación de Danny. Había
tenido intención de entregarle a los gemelos los documentos concernientes a su
herencia y siempre por una razón u otra lo olvidaba, de modo que aquel día los
tomó y se fue a hablar con Danny, después iría a entregarle los de Sam.
- Buenos
días --
lo saludó
- ¡Hombre! ¿Te
caíste de la cama? -- preguntó el chico que no había abandonado la
suya y Giulian rió
- No, pero tu
madre es una tirana y dijo que si no nos levantábamos temprano para ayudarla
con los preparativos nos arrancaría la cabeza, de modo que te sugiero
levantarte
Danny
rió y comenzó a levantarse, pero Giulian se le acercó y le extendió un fajo de
papeles.
- Toma, esto te
pertenece
- ¿Y qué es?
- Eso es lo que
te dejó Sabrina -- dijo con expresión de tristeza
- ¿A mí? --
preguntó extrañado -- ¿Por qué?
- Ella dispuso
que Sam y tú recibiesen su fortuna a partes iguales. Dispones de una cuenta a
tu nombre y esas son las escrituras de tus propiedades. Espero seas responsable
con todo eso.
- ¿Y Sam…
- No lo sabe
tampoco, voy a hablar con ella antes de que baje a desayunar. Nos vemos abajo.
Amy y
Dan habían entrado en la habitación de
su hija más temprano y Dan iba quejándose en todos los tonos.
- Amy, tienes un
ejército de Nisser en el Castillo, podías haber sido misericordiosa y dejarnos
dormir -- pero ella no le estaba prestando atención
- Buenos días
cielo --
saludó a su hija
- Buenos días
linda --
la saludó Dan también cambiando el tono
- Buenos
días --
saludó ella y miró a su madre
-- No era necesario que vinieras
a despertarme
- Lo sé cariño,
pero en realidad tu padre quería darte algo
- Pero no era
necesario tirarme de la cama para ello
-- dijo él de malos modos y luego
miró a su hija -- Esto ha estado en mi familia durante
siglos -- le dijo a Sam
entregándole un estuche -- perteneció a Aranel, la madre de Vinyamar que
como debes saber fue el primer Arzhvael. Y me gustaría que lo usases esta
noche.
Sam
abrió el estuche y vio una hermosa pulsera de diamantes y extrañamente recordó
que la punta de su Gwialen era de esa misma piedra.
- ¡Vaya! --
exclamó -- Gracias papá
- Eres la primera
mujer en la familia Douglas en muchos siglos. Nuestra familia se ha
caracterizado por tener solo hijos varones
-- le dijo
- Espero ser una
digna representante del apellido
- Ya lo eres --
dijo él sonriéndole
Le
dijeron que la esperaban abajo y abandonaron la habitación. Sam miró la pulsera
durante unos segundos más, la dejó sobre la cómoda y comenzó a desvestirse para
entrar a bañarse. Ya el salto de cama estaba por llegar al piso cuando la
puerta se abrió de nuevo y entró Giulian. Ambos se quedaron como si hubiesen
sido clavados al piso, a Giulian se le congeló la sonrisa en los labios y lo
único que parecía poder mover eran los ojos que recorrieron el cuerpo que tenía
en frente en unos cuantos segundos. Finalmente reaccionó y murmurando algo que
esperaba hubiese sido una disculpa apropiada, abandonó la habitación
precipitadamente y se fue directo a la suya. Se sentó en la cama y se sujetó la
cabeza con las manos.
¿Qué
había sucedido? ¿En qué momento su niña se había convertido en una mujer? ¿Y
dónde estaba él cuando eso había ocurrido?
Todo
su instinto depredador salió a flote, llevaba mucho tiempo solo y acababa de
ver a una hermosísima mujer prácticamente desnuda. Su pulso se aceleró, su
corazón comenzó a martillear dolorosamente contra su pecho, su sangre hirvió en
sus venas y comenzó a sudar frío. Decidió que lo que necesitaba era una ducha
de agua helada, de modo que se deshizo rápidamente de su ropa y se metió bajo
el agua. No sabía cuánto tiempo llevaba allí cuando escuchó que lo llamaban,
era Dan.
- ¿Cray? --
llamó irrumpiendo en el baño
-- ¿Cuánto tiempo hacía que no
tomabas una ducha? Date prisa hombre, ya todos están abajo y Amy estaba
amenazando con venir a sacarte de la cama a rastras.
No
supo si le había contestado algo a Dan pero supuso que lo había hecho. Salió,
comenzó a vestirse y poco a poco fue recuperando el sentido común. Era un
bastardo desgraciado, Sam era una niña, era su ahijada, era la hija de su mejor
amigo ¡De su hermano, por todos los Dioses! ¿En qué demonios había estado
pensando?
Después
que Giulian había abandonado la habitación, Sam se había quedado varios minutos
en el mismo lugar y con los ojos clavados en la puerta. Durante los dos últimos
meses había estado torturando su cerebro con lo que había dicho su madre acerca
de lo que sentiría cuando llegase el apropiado. Su preocupación y sus largas
noches sin dormir obedecían a que eso había sucedido, pero con el sujeto más
inapropiado del mundo. Las muchas lágrimas de frustración que había derramado
habían dejado una profunda huella alrededor de sus ojos, pero seguía negándose
a aceptar que estuviese sintiendo aquellas cosas por él. Se dijo una y otra vez
que era absurdo, pero finalmente tuvo que rendirse ante la evidencia y fueron
Aderyn y Diandra quienes la enfrentaron con su angustiante realidad golpeándola
con ella en pleno rostro.
Una
noche poco antes de volver de la misión en la que estaban, las chicas la habían
sentado y con expresión muy seria le dijeron que tenían que hablar.
Inicialmente Sam había pensado que tenían algún problema con sus hermanos, pero
en realidad la del problema era ella.
- Sam, nos tienes
a todos muy preocupados -- había dicho Aderyn
- ¿Por qué?
- ¿Por qué? --
preguntó Diandra -- ¿Será porque no duermes, porque pareces estar
intentando morir de inanición o porque cuando llegamos te encierras en tu
habitación?
- ¿Cómo sabes si
duermo o no?
- ¡Oh vamos Sam!
Por si no lo has notado y supongo que no, Danny cada vez tiene peor aspecto, es
él quien lo está resintiendo y aunque no dice nada, está muy preocupado
- Y Gail está a
punto de un colapso nervioso por no hablar del cachorro, que cada día parece
arrastrar una tristeza mayor -- había completado Aderyn
Sam se
había quedado mirando a sus amigas sin saber qué decir pero sintiéndose ahora
aun peor por sus hermanos.
- ¿Sam hasta
cuando piensas que puedes seguir así? Ya es hora de que aceptes los hechos --
había continuado diciendo Aderyn
- ¿Cuáles hechos?
- Tienes todos los
síntomas de estar enamorada y mientras más pronto lo aceptes, más pronto pasará
todo esto y tanto tú como los chicos volverán a estar bien.
Sam
enrojeció hasta la raíz del cabello, ella había pensado ingenuamente que
sumergiéndose en el trabajo y luego quedándose en su habitación, nadie notaría
lo mal que lo estaba pasando.
- Yo supongo que
el problema no es que estés enamorada sino de quién lo estás ¿no? -- pero como ella había seguido en su terco
silencio, Aderyn miró a Diandra y luego
agregó -- Te has enamorado de Giulian --
había dicho en forma concluyente
Sam
sintió que se ahogaba y que el mundo se cerraba a su alrededor. Si otra persona
lo había notado, eso significaba que su imaginación no había estado jugándole
una mala broma y aquello estaba ocurriendo de verdad. Cuando Diandra había
visto la reacción de su cuñada, había reído con alborozo.
- ¡De modo que es
cierto! -- había exclamado -- Mis
disculpas Aderyn, realmente tienes talento para estas cosas.
- ¿Qué piensas
hacer ahora? -- había seguido Aderyn ignorando a su prima
pero Sam seguía sin encontrar la voz
-- Tienes dos opciones, aceptarlo
y tratar de superarlo, o aceptarlo y hacer algo al respecto.
- ¿Hacer algo al
respecto? -- había preguntado Sam que finalmente había
abandonado su mutismo
- Sí, y por hacer
algo al respecto, me refiero a que intentes conquistarlo --
había dicho la chica con firmeza
- ¡Aderyn! --
exclamó horrorizada -- ¿Qué estás diciendo? Ese hombre es mi
padrino, mi padre y mis hermanos me matarían, aparte del hecho de que él me ve
como una niña y… bueno… podría ser mi padre
- Podría pero no
lo es, en segundo término, nadie tiene
por qué meterse y tercero, que deje de verte como una niña depende de ti.
- Además, me vas
a disculpar cuñadita, pero ese hombre está como para comérselo --
había dicho Di con su habitual desparpajo
- Yo en tu lugar
procuraría no ser escuchada por Danny expresándote en esos términos de ningún
mortal, a menos que quieras sentenciar al individuo en cuestión --
había dicho Sam y por primera vez en muchos días había reído
Pero
ahora, después de lo que acababa de ocurrir, ella estaba planteándose la
posibilidad de que Aderyn tuviese razón, porque si sus ojos no la habían
engañado, en los de Giulian había visto un destello de franca admiración y se
preguntaba si sería posible que pudiese verla como mujer. Por un momento y después
de tantos días de angustia se sintió feliz. Quizá aun tenía oportunidad.

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